martes, 20 de marzo de 2012

Falsos mesias...



Odio la fe ciega, sobre todo de aquellos que creen ciegamente en sus partidos o en sus candidatos. Aquellos que usan argumentos vacios o irrelevantes para decir que el suyo, su candidato, sí es el bueno. 


La fe ciega señores lleva al autoritarismo, a los sistemas políticos totalitarios y finalmente a la represión y desarticulación de la democracia. La crítica, como proponen Theodor Adorno y Max Horkheimer, es la herramienta de la sociedad para no caer en los horrores del holocausto y en la razón instrumental.


Por supuesto no se trata de criticar por criticar, sino de hacerlo con base en fundamentos válidos y relevantes, desde parámetros cimentados en una cultura ciudadana. Eso es lo que hace falta para que madure la democracia en México. 


Es la crítica a los sistemas políticos, a los partidos políticos y a los mismos políticos lo que nos hace madurar como ciudadanos. La crítica señores, no la adhesión a un grupo político o la glorificación de un personaje. Hace más por el país quien señala los errores de los candidatos y no sólo quien se decide por uno o por otro sin argumentos.


Sin la crítica, el panorama de la vida política en México resulta obscuro y nebuloso. Por eso es tan importante la libertad de expresión, la cual no es salir a manifestarte, sino el derecho a formarnos un pensamiento crítico y usarlo para señalar las injusticias. 

1 comentario:

María Fernanda Salazar Romero dijo...

Ya extrañaba leerte, Rivadeneyra.